Artículo de Walter Binder Castro
Desde el pasado lunes Austria tiene un nuevo Presidente de
la República, el investigador y profesor de economía y representante del
partido ecologista, Alexander van der Bellen. Tal como los propios medios
locales han reconocido, estas elecciones han batido records de interés
internacional. Y es que trajese lo que trajese el cartero el lunes, el
resultado sería histórico, no solo por el estrecho margen de votos (16.000) que
hizo necesario el recuento de los votos por correo, sino también porque haría
presidente de un país centroeuropeo por primera vez o bien al representante de
un partido verde o a un nacionalista euroescéptico como Nobert Hofer
(ingeniero aeronáutico del FPÖ (Partido de la libertad austriaco), dejando
fuera del juego a populares (Volkspartei Österreich) y a socialdemócratas
(Sozialdemokratische Partei Österreich) los cuales han ocupado las
instituciones austriacas desde que las potencias aliadas les concediesen la
autonomía pocos años después de la Segunda Guerra Mundial.



