Artículo de José Miguel Ridao
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miércoles, 7 de junio de 2017
Toxinas en el Sistema Educativo
viernes, 7 de abril de 2017
Comensalismo colectivo
Artículo de José Miguel Ridao
La Consejería de Cultura ha iniciado el procedimiento para inscribir en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz como Bien de Interés Cultural, con la tipología de actividad de interés etnológico, la popular romería de la Virgen de la Cabeza de Andújar (Jaén).
sábado, 11 de marzo de 2017
Huelga, despropósito y distopía educativa
Artículo de José Miguel Ridao
La huelga del 9 de marzo
en el sector de la enseñanza ha tenido un reclamo irresistible:
“Contra la LOMCE y los recortes en la educación pública”.
¿Quién puede estar en desacuerdo ante tal eslogan? No cabe duda de
que los profesores, padres y alumnos que no la hayan secundado han de
ser unos insolidarios, o estar ciegos ante el ataque del gobierno
central a un derecho básico, al futuro de nuestra sociedad. Pues
bien, debo confesar que un servidor, docente de profesión, no ha
apoyado este movimiento telúrico, y antes de que me crucifiquen por
ello pretendo dejar claros algunos puntos que me parece que a algunos
se les escapan, mientras que muchos otros cierran los ojos ante la
evidencia.
viernes, 24 de febrero de 2017
Se necesitan "tontos". Razón: España
Artículo de José Miguel Ridao
Estoy seguro de que todos los que leen esto habrán sido tachados alguna vez de tontos, o bien habrán llamado tonto a alguien en multitud de ocasiones no relacionadas con las capacidades intelectuales del interpelado, sino con su sorprendente tendencia a cumplir con las leyes, especialmente las tributarias.
domingo, 19 de febrero de 2017
El cortijo nacional
Artículo de José Miguel Ridao
No me cabe duda del mal que corroe a este país no sólo ahora en tiempos de crisis, sino desde siempre: la irrefrenable tendencia a confundir lo público con lo privado o, lo que es lo mismo, a hacer del Estado un cortijo. Y no se crea que este mal cortijero es privativo de tierras andaluzas: la única diferencia es que a medida que subimos hacia el norte los latifundios se van convirtiendo en minifundios, pero no por ello son menos las ganas de apropiarse de ellos; de hecho, todo nacionalismo no es más que una excusa para abarcar de un sólo bocado un territorio inmenso, y hacer de él un cortijo al que por supuesto sólo están invitados los nacionalistas más acérrimos.
jueves, 9 de febrero de 2017
Azorín y la España de hoy
Artículo de José Miguel Ridao
Presten atención a lo que escribía Azorín en 1902 en su obra “La voluntad”. Ha transcurrido un siglo largo, y por desgracia sus palabras tienen una actualidad inapelable:
—Esto es irremediable, Azorín, si no se cambia todo... Y yo no sé qué es más bochornoso, si la iniquidad de los unos o la mansedumbre de los otros... [...] Y las viejas nacionalidades se van disolviendo... perdiendo todo lo que tienen de pintoresco, trajes, costumbres, literatura, arte... para formar una gran masa humana, uniforme y monótona... Primero es la nivelación en un mismo país; después vendrá la nivelación internacional... Y es preciso... y es inevitable... y es triste [...]
jueves, 2 de febrero de 2017
La invasión de los ultralomces
Artículo de José Miguel Ridao
La educación se ha convertido en una fábrica de zombis. Tengo compañeros zombis, directivos zombis, inspectores zombis, políticos zombis, y los alumnos que me llegan si no son zombis todavía es porque aún están en proceso de transformación, y a pesar de mis esfuerzos me es imposible parar su muerte en vida. ¡Qué lejos quedan aquellos tiempos en que en los claustros se discutían asuntos de importancia, se compartían puntos de vista, hasta nos dábamos mamporros para defender una u otra postura! Signo de que estábamos vivos, de que la sangre latía en nuestras venas y transmitíamos a nuestros discípulos algo más que logses, loes, lomces, competencias y currículos. La burundanga ha entrado en nuestros centros de enseñanza; la utopía de 1984 está más cerca de lo que parece, a pesar de la caída del muro socialista. Otras fuerzas poderosas se imponen en las mentes, las corroen, las vacían de ideas, de sustancia, de vida. Las innovaciones educativas amenazan con ocupar el espacio de las dudas racionales, la tecnología de google invade nuestros cuerpos.
miércoles, 25 de enero de 2017
Presentación de José Miguel Ridao
Sevilla, 1967. Economista. Trabajo en la enseñanza desde
1996 como funcionario del cuerpo de profesores de Enseñanza Secundaria de la
Junta de Andalucía en la especialidad de Economía. Profesor asociado en la
Universidad Pablo de Olavide de Sevilla durante 9 años. Tengo la inmensa
fortuna de tener una numerosa familia, y también hay en mí algo de escritor, de
cantante, hasta de poeta. Llevo muchos años escribiendo libros académicos de mi
especialidad, pero también he sacado tiempo para alguna que otra publicación
literaria que me sirve para ver el mundo con otra perspectiva, y así puedo
comprender un poco mejor (sólo un poco) lo que pasa a mi alrededor.
Diletante incorregible, mantengo un blog desde 2008, “Por
estos andurriales”, donde hablo de
literatura, música, hago traducciones de poemas, me atrevo con versos
propios, y también hay un espacio
reservado para la economía y la política, que aprovecho para desahogarme ante
la paupérrima calidad profesional y, sobre todo, moral, de nuestros
gobernantes. No diría yo que “me duele Andalucía”, remedando el “me duele
España” unamuniano, porque no soy mucho de banderas, pero tengo claro que algo
me duele, y el rodillo implacable en que se ha convertido lo que una vez fue
una ilusionante e incipiente democracia está acabando con las libertades y
trata de acallar todo lo que no suene en su misma orquesta.
Me gusta el título de esta página, “El Demócrata Liberal”.
Me recuerda a un sevillano grande:
Manuel Chaves Nogales, que tuvo que exiliarse al no tener cabida en un mundo
donde unos y otros habían acabado con esos dos conceptos tan nobles: democracia
y libertad. Ni yo puedo compararme a ese gran hombre ni por suerte me expulsan
de mi tierra , pero no soy de los que se callan, ni de los que se dejan
avasallar, y aunque me cueste más de un disgusto sigo en
mis trece de plantar cara ante lo que considero atropellos y cacicadas de nuevo
cuño (ya no tan nuevas, por cierto), siempre con la verdad, mi verdad, por
delante, y sobre todo con dignidad, eso que tantos han perdido casi sin darse
cuenta, y quieren hacer perder a los demás para no sentirse solos.
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