Artículo de Manuel Ramos
Se insiste mucho
estos días que “la democracia de Venezuela ha ido
degenerando“. Se entiende la democracia como una cosa orgánica, como
una manzana que se pudre en el cesto. La solución para estas democracias
orgánicas (como la llamaba el dictador Franco) siempre
consiste en cambiar a las personas que se van quedando viejas y poner a
jóvenes. La suerte de estas mal llamadas democracias sigue el camino que cada
individuo sepa andar cuando ostenta el cargo de máximo dirigente. Por
tanto Maduro, como máximo dirigente de Venezuela, ha
“degenerado” la democracia, el legado de Chávez.

















