viernes, 5 de mayo de 2017

Podemos: fascismo de izquierdas -1ª parte-

       
Artículo de Cornelia Cinna

Llevo muchos años denunciando y subrayando la troncalidad del fascismo y del comunismo. Por ello, he recibido insultos y descalificaciones infinitas -algunas surrealistas: me han llegado a llamar fascista de centro-; empero es una cosa que tengo tan clara que me parece fascinante que los demás no lo vean en los comunistas de (Unidos) Podemos. 

El término fascismo de izquierdas lo acuñó Jurgen Habermas, refiriéndose a los más radicales del marxismo del 68; y otros autores han abundado en esa idea: Jonah Goldberg con su fascismo progresista, Peter Sloterdijk, Giuseppe Parlato,  Leca-Grawitz, el “ Ur-fascismo” de Umberto Eco, Erwin Roberson en el origen izquierdista del fascismo, etc. 


Y recientemente, enfatizando esa evidente conexión, el filósofo Antonio Escohotado  lanzó una interrogativa retórica al dirigente de Podemos Pablo Iglesias: "¿Ves alguna diferencia seria entre bolcheviques y nazis?". Coincido obviamente con Escohotado. No.

Grosso modo, recordemos algunas características del fascismo -de corte izquierdista o derechista-: poseedores de la Verdad Absoluta apelan al descontento, al rencor y a la frustración, epifenómeno de crisis económicas; símbolos, estética y rituales específicos; contra la plutocracia capitalista, focalización hacia un enemigo común para potenciar el tribalismo. 

Para ellos, no existe el contrincante político sino el enemigo a destruir sin piedad, paternalismo estatal, totalitarismo militarista, autoritarismo, idea colectivista del socialismo, negación del individuo, el Estado es el pueblo -nada fuera del Estado-, contraponiéndose frontalmente a la Democracia Liberal, predominio del varón -el macho alfa-, negacionismo y persecución de la pluralidad ideológica, violencia, agresividad e imposición lingüística y narrativa, rechazo frontal al modernismo, nula libertad en todos los niveles: control absoluto de prensa, de movimiento, de reunión, etc, cuando toman el poder; adoctrinamiento y propaganda institucional, intolerancia, mesianismo, proteccionismo, expropiaciones y nacionalizaciones, pensamiento único con obediencia absoluta de la masa al amado líder dictatorial, intervencionismo estatal en cada espacio por pequeño que sea, nacionalismo, que en el caso que nos incumbe deviene en multi micro-nacionalismos identitarios, defensa de las tradiciones -en nuestro caso, viven permanentemente en la Segunda República- discurso populista de corte dicotonómico e infantiloide. Una vez en el poder, salta su militarización. Arquetipos de ambos fascismos: Lenin, Stalin, Ceaușescu, Mao, Pol Pot, Sadán Hussein, Muammar al-Gaddafi, Mussolini, Fidel Castro, Franco, Maduro, Hitler, etc.


En contra del Sistema


¿Ha reconocido Vd en (Unidos) Podemos las características mencionadas supra del fascismo?¿Un 80%, un 100%, un 50 %? ¿Sí o no? Piénselo ¿O no quiere pensarlo porque de uno u otro modo ha estado de acuerdo con ellos? No, no se sienta culpable. Ellos usan y se apropian de premisas elementales, de los sentimientos más generales, de los falsos absolutos como El Bien, el Mal, la Igualdad, la Justicia Social o la Solidaridad etc, para no predicar con el ejemplo ninguno de ellos. 

Estos, una vez instalados en los resortes institucionales del Poder, llevan, como estrategia, el todo vale para crear las condiciones de posibilidad para o hacerse con el Poder o  subir enteros con su travestismo político de manual: descalificaciones a personajes públicos, fomentar crisis políticas, manifestaciones antes de votaciones, montajes, satanización a lo que no sea como ellos, desestabilización y destrucción del sistema con la excusa de la corrupción -cuando la andaluza es desbordante pero la callan,  silencian y tapan-, enfrentamientos y escándalos, "brigadas" en RRSS, política de gestos, aspavientos, algaradas, provocaciones, manifestaciones sin contenido como las educativas, calentar odios atávicos y africanos, resucitar fantasmas del pasado, mentiras, mantras, campañas mediáticas, etc. Un ejemplo de esa locura y la descalificación continua de la mano del Amado Líder fue este juicio de valor: "UPyD tiene muchos elementos de fascismo cool". Delirante. ¿UPyD fascista? Así todo.


Enemigos de la libertad

Por un lado, no logro salir de mi asombro al observar la tolerancia esquizoide de la sociedad española y no detectar que hay un proceso de normalización del fascismo de izquierdas abrumadora. 

Día a día, con una impunidad abominable y terrorífica, somos testigos de su política grotesca, vulgar y zafia: ataques a sedes, agresiones, manipulaciones de una perversidad maléfica, los actos de Navarra, caceroladas, la caza de brujas despiadada a la prensa, la reacción de la callada por respuesta al documental francés del 11M, la negación absoluta al artículo de El Mundo sobre el pucherazo de las elecciones del 36, las justificaciones a la paliza de la ultra murciana -fascista de derechas-, cordones sanitarios, el bloqueo a los católicos del autobús de Hazteoir o  impedir celebrar un debate en la universidad madrileña, como también en la hispalense; la petición de veto al escritor Arturo Pérez-Reverte por parte de una asociación melillense podemita, o hace unos días, a Iñaki Gabilondo por disentir, etc. 


Por otro, la cultura no de izquierda radical es su principal enemigo por el criticismo que se le presupone. De ahí sus extensas listas negras, ceses como Pérez de la Fuente o acoso a la "auctoritas" que se atreve a contradecirles o criticarles: Alberto Corazón, Féliz de Azúa, Javier Marías, Antonio Elorza, entre otros muchos. Demoledor.

La normalización del esos actitudes fascistas viene de lejos, teniéndo su emergencia visual en la monopolización descarada de las protestas de todos en el 15M, en "rodea el congreso" o en los escraches a Rosa Díez, a Cifuentes, a Felipe González, María San Gil, etc. 

Asimismo,  aquello llevó al Gobierno a proclamar la Ley de Seguridad Ciudadana. La violencia caracteriza a este tipo de movimientos fascistas, enmascarándose en un falso pacifismo bipolar como los conocidos "hombre de paz" terroristas asesinos, amigos de Podemos. Es más, recuerden cuándo el comunista Pablo Iglesias animaba a la caza del facha, defendía a personajes violentos como Bódalo y Alfón o fantaseaba azotando a una reputada periodista, callando las feministas vergonzosa e ofensivamente. 

Por ello, se hace necesaria una reflexión profunda y colectiva, no académica, sobre la impunidad de la que disfrutan estos sectarios radicales, promoviendo, presuntamente, delito de odio o mermando la libertad de expresión colectiva. Piensen, por un momento, en qué hubiese pasado de haberlas cometido, en vez de Podemos y satélites, un partido de ultra derecha. Hubiera sido impensable.


Matando a Dios, reviviendo a Alá

Todo en ellos es bastardo, impostado y falso como las emergencias sociales que una vez en la poltrona, se desvanecen. Igual su ateísmo. Un engaño tan desmontable como documentable. Sólo tienen que ver sus loas al Ramadán de Monedero o fotos con religiosos musulmanes, como las de Kichi; empero, por contra, ataques ofensivos a propiedades religiosas y a la Semana Santa, intentando boicotearla. Sin embargo, llamativa es su protección  a Bergoglio. O sea, que su anticatolicismo se circunscribe a España. Un montaje, vamos. Es táctico, nunca real.

Reveladora fue su negativa a firmar el pacto antiyihadista o su relación con dictaduras teocráticas como Irán. Ni que decir tiene que es por todos es conocida su defensa y colaboración con regímenes totalitarios como Venezuela, Cuba, Irán, Nicaragua, abrir fronteras, salir de la UE, etc. Un absoluto peligro público y jaque a nuestra seguridad nacional.

Si lo anterior es terrorífico, pongan en el sumatorio este resumen: se declaran defensores de okupas, de todo lo que haga saltar el sistema libre de convivencia, contra la propiedad privada, admiradores de los narco-regímenes pero en contra de las democracias liberales, antisemitas pero propalestinos, filoterroristas, anticatólicos españoles pero proislámicos, anti-nacionalistas españoles pero incoherentemente, pro-nacionalistas autonómicos; cambian el patriotismo, que retoman cuando alcanzan el poder, por el populismo de corte subvencionado o promesas de pagas "callabocas"; pro etarras asesinos y humilladores de las víctimas del terrorismo.

Ya están en las instituciones por haber fagocitado la red de estructura logística de IU-CCOO, que me recuerda al panóptico de Bentham, y por la muy estimada ayuda de sus "primos", los socialistas traidores -a nosotros, el pueblo-. 

Coda: si nos gobernaran, sería nuestro fin. 



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1 comentario:

  1. Empezando que el fascismo, al igual que el liberalismo, defiende una sociedad estamentada y la izquierda precisamente pretende terminar con las clases sociales...
    No se donde veis las semejanzas más aya de especulaciones fatuas!
    LOL

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