jueves, 12 de marzo de 2015

22-M...una encrucijada


Quedan pocos días para abrir el melón de los resultados electorales del 22-M, y es un buen momento para reflexionar y disipar la niebla que cubre mis agitados pensamientos, a fin de exteriorizar mi decisión de elección entre las posibles alternativas. ¡Hercúlea tarea!

La primera cuestión que me planteo es si debo ir a votar. He subrayado en todo momento mi inapetencia por jugar con naipes marcados. En las condiciones actuales, ejercer mi derecho de sufragio activo para elegir a mis representantes en el Parlamento andaluz exige un colosal esfuerzo. En una región –y país- donde la oligarquía de partidos políticos ha unido los poderes del Estado en vez de separarlos, donde los miembros del Ejecutivo viven revueltos con los del Legislativo, donde la Justicia se viste del color de turno, donde el sistema representativo hace aguas, donde la cartelización de los partidos políticos está servida al poco de llegar al poder, donde es imposible atajar el problema de la corrupción con tantas puertas y ventanas interesadamente abiertas, donde no hay esfera de la vida pública o privada que no esté invadida por algún partido, y otros muchos motivos, ir a votar requiere una intensa terapia previa, así como cubrirse la nariz y la boca al introducir la papeleta en la urna.

La fase de terapia creo haberla superado. Si elijo abstenerme en vez de votar, favorecería a la lista o listas que presumiblemente obtendrían más votos, y según las encuestas, corresponderían al PSOE-A y al PP-A. Así que he decidido no abstenerme y votar a uno de los males menores.

Sólo queda efectuar el siguiente análisis y concluir qué partido o partidos podrían ser objeto de mi voto. Después de ver el debate del pasado lunes en nuestro canal sureño entre los candidatos de ambos partidos, Susana Díaz y Juanma Moreno, junto al candidato de IU, Antonio Maíllo, y de experimentar en mis carnes lo que les voy a relatar, me he decantado por no votar a ninguno de ellos.

¿Por qué no al PSOE-A? Porque aún me funcionan las neuronas, obviamente. Un partido que tras gobernar 33 años en Andalucía nos ha puesto a la cola de casi todo, excepto en el desempleo y la corrupción, donde somos los primeros, no podrá jamás tener mi apoyo. Y culpar a otros de esta situación no cuela, es demasiado infantil y grotesco.

Además, mi propia experiencia personal adquirida desde el año 1990 refuerza aún más mi convencimiento. Es imposible que pueda apoyar a una candidata que ampara la corrupción y la alienta con medidas como la Administración paralela.

Les pondré un ejemplo de tantos, que viví personalmente, y que afecta al ámbito de Susana Díaz. Cuando era Consejera de Presidencia e Igualdad en 2013, su Viceconsejero, de su total confianza se supone, hoy imputado en el caso de los ERE, llamó a mi Director General exigiendo mi cese inmediato como Jefe de Servicio, por haber trascendido a la prensa las denuncias que mi amigo Eduardo Maestre y yo presentamos al Fiscal Superior del TSJA, en calidad de miembros de la Junta Directiva de la asociación La Resistencia, sobre la presunta comisión de delitos por parte de cargos públicos de la Junta de Andalucía. Nunca sabré si fue por orden de Susana Díaz o por iniciativa de su Viceconsejero, pero me da igual, como explicaré ahora.

Esta es, lamentablemente, la concepción que tiene el PSOE-A de las libertades y derechos de los ciudadanos, y que también tiene la candidata Susana Díaz, dado que no es ajena a ello: el ejecutor de la llamada telefónica para mi cese personal fue nombrado Viceconsejero de Presidencia e Igualdad a propuesta de ella y previa deliberación del Consejo de Gobierno, en su reunión del día 8 de mayo de 2012 (Decreto 104/2012).

Casualmente, el mencionado Director General que recibió la llamada telefónica era Antonio Maíllo, el candidato de IU, cuya respuesta al Viceconsejero es digna de agradecimiento, todo hay que decirlo, aunque no comulgue con sus ideas políticas. No sólo no me cesó, lo cual le dignifica, sino que le respondió al Viceconsejero –según me dijo Maíllo- que no se entrometiera en asuntos que no le incumbían. Me pidió que no lo hiciera público en ese momento –mi enojo era notable-. Pero una vez convocada las elecciones, y puesto el punto y final a esta Legislatura, ya no veo inconveniente en hacerlo público para general conocimiento, para que se sepa a quiénes otorga su confianza Susana Díaz.

Pero no son estos los únicos motivos. Hay muchos más, tantos que podría desarrollar una tesis doctoral sobre ello. Ustedes entenderán que, tras llevar más de 23 años trabajando en la Junta de Andalucía, algunos en puestos de responsabilidad, y antes en la empresa privada, conozca bien el entramado urdido desde hace años por el PSOE-A, que me supone el triple de sufrimiento que a la mayoría de ciudadanos que ignoran, lógicamente, lo que pasa dentro de la Administración. Susana Díaz no ha adoptado ni una medida efectiva para acabar con todo esto, sino todo lo contrario: la corrupción que ampara y alienta el Gobierno andaluz (con más de 400 imputados en los tribunales), la malversación de fondos públicos, la inseguridad jurídica tan descomunal originada por dicho Gobierno socialista, el nepotismo del que hace gala, y demás barbaridades, son razones de mucho peso para no votar al PSOE-A, corrupto hasta su NIF.

Ya en su día nos lo señaló el Fiscal Superior del TSJA: la policía internacional utiliza diez puntos para clasificar la gravedad de los casos de corrupción, siendo a partir de seis cuando se puede hablar de crimen organizado. En Andalucía se dan nueve, y la Junta de Andalucía queda plenamente tocada...y hundida.

¿Por qué no al PP-A? En primer lugar, porque su papel de oposición durante los 33 años de gobierno del PSOE-A ha sido muy deficiente. Tanto, que hemos tenido que asumir ese papel algunos periodistas, funcionarios y ciudadanos.

He tenido ocasión de hablar personalmente con el Sr. Moreno Bonilla casi recién desembarcado en Andalucía como candidato, y cuando le planteé la problemática de la Junta de Andalucía y la Administración paralela, derivó la cuestión hablándome de los funcionarios, cuestión que no le planteé (¿?!!). Mi impresión es que poco o nada conoce del tema, y eso es muy preocupante. Y lo he vuelto a corroborar cuando escribía este artículo.

Por otro lado, les relato una anécdota que no deja de ser significativa. Llevo desde el domingo intentando que el candidato del PP-A me responda a dos preguntas (él o su equipo, no se quien o quienes responden), sin obtener respuesta alguna. Primero lo intenté el domingo pasado en su página de Facebook, y curiosamente aparece respondida la pregunta del señor que estaba justo delante mía en el orden de la publicación (su pregunta era relativa a los autónomos), o ha respondido a adulaciones tan significativas como la de una señora que decía “Eres el mejor Presidente que va a tener Andalucía”, contestándole “Muchas gracias S.R.P., Me voy a dejar la piel por Andalucía”, una respuesta con enjundia en relación a las políticas públicas.

Luego lo intenté en el diario digital El Mundo, en los encuentros con los distintos candidatos, donde ha contestado el martes pasado a preguntas tan importantes como “Si habla bien inglés” o “Dígame tres diferencias entre Mariano Rajoy y usted”. Ya ven ustedes, grandes preocupaciones de los andaluces. Pero lo más grave ha sido las respuestas que ha dado a algunas cuestiones sobre la Administración andaluza, que denotan un desconocimiento alarmante sobre lo que realmente ocurre en el seno de la Junta de Andalucía, aunque creo que sobre esta cuestión, pocos candidatos se salvan.

Estas eran mis dos ingenuas preguntas que, al parecer, no tienen mucha importancia.

En Facebook:

1) ¿Por qué algunos funcionarios de la Junta hemos tenido que asumir la lucha judicial contra la reordenación del sector público, cuando el PP se ha limitado exclusivamente a interponer un recurso de inconstitucionalidad contra la Ley 1/2011, y está dejando que se aprueben Leyes, Decretos-leyes, Decretos, Órdenes y actos administrativos que son claramente ilegales?

2) ¿Por qué no han recurrido ustedes la regulación por la Junta de las ayudas sociolaborales, sabiendo que la Comunidad Autónoma no tiene competencia para ello? Ahí tienen el Plan Empleo Joven, el de Autónomos, etc..

En el diario El Mundo:

1) ¿Por qué el PP no ha recurrido todas las normas -Leyes, Decretos-leyes, Decretos y Órdenes- que han regulado ayudas sociolaborales, aprobadas por el Parlamento o Gobierno andaluz en los últimos 10 años, dado que la Comunidad Autónoma de Andalucía no tiene las competencias para ello, según la Constitución española y el Estatuto de Autonomía?

2) ¿Por qué algunos funcionarios de la Junta hemos tenido que asumir el papel que correspondía al Gobierno de la nación del PP (a través de la Abogacía del Estado), es decir, recurrir judicialmente todos los reglamentos que desarrollaban la Ley 1/2011 de reordenación del sector público, así como sus actos de aplicación, sabiendo que son todos ilegales dado que el grupo del PP en el Congreso de los Diputados interpuso un recurso de inconstitucionalidad en el año 2010, y conociendo además que la corrupción está muy relacionada con el sector público instrumental?

Aquí se las dejo publicadas al Sr. Moreno Bonilla, por si tiene a bien responderlas. Y se lo he puesto facilito para que pueda publicitar las aberraciones jurídicas del PSOE-A en la Junta de Andalucía.

¿Por qué no a IU? Puedo decir que pocos cargos públicos han respetado mi esfera de imparcialidad como funcionario de carrera, y Antonio Maíllo ha sido uno de ellos. El problema es otro: no comulgo con las ideas que defiende dicho partido, que parecen ancladas en el pasado. Además, no puedo aceptar que IU compartiera Gobierno con un partido corrupto hasta la médula (lo vivió Maíllo con la llamada del Viceconsejero de Susana Díaz), y que no hubiese sido más contundente con el descontrol de la Administración paralela y la corrupción imperante.

A estas alturas, pocas alternativas me quedan para decidir a quien votar.

Ha aparecido con fuerza un nuevo partido, Podemos. Sin embargo, ¿por qué no a Podemos? Son muchos los motivos, y eso que aún no ha obtenido representantes ni en el Parlamento andaluz ni el Congreso de los Diputados para conocer realmente sus propuestas sobre España y Andalucía a través de los diarios de sesiones y boletines del parlamento o, en su caso, tomando decisiones como parte del Gobierno andaluz. Si llegan a obtener representantes o a gobernar, y las encuestas parecen confirmar que sí, la prueba del algodón será definitiva. Pero no voy a esperar para decidirlo, dado que no estoy por la labor de experimentar en mis carnes los pensamientos de Maquiavelo y su máxima “el fin justifica los medios”. Se ve venir de lejos el desastre, yo al menos lo veo. Además, conozco a algunos miembros de la ejecutiva del partido en Andalucía. No, gracias.

Y descartados estos partidos, sólo me quedan por analizar como posibles UPyD, Ciudadanos, Vox…. De nuevo, una encrucijada.

Pero eso, eso será…mañana.




5 comentarios:

  1. Buenos días, Luís, lo primero agradecerte tu valentía por todo este tiempo que has estado luchando por la libertad y la verdad en Andalucía. Yo con respecto al PP tengo una duda, es sólo una suposición porque no conozco los entresijos de La Junta de Andalucía salvo como ex-trabajadora del Servicio Andaluz de Salud, ese en el que no se han hecho recortes pero nos hemos ido miles de trabajadores a la calle, bueno, volviendo al tema del PP, pienso que más que ignorancia con respecto al tema de la corrupción y la mafiosa organización paralela del la Junta, los del PP están tan en el ajo como ellos y que callan por complicidad.

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    1. Gracias Belén por tu comentario. No se si están o no en el ajo, aunque es difícil que sea así sin tener capacidad de decisión, al menos en Andalucía, salvo en 5 Diputaciones Provinciales y algunos Ayuntamientos. No obstante, desde el Gobierno de la nación y con la mayoría en el Congreso, se puede hacer mucho, aunque quizá les haya frenado el no perjudicar a las Comunidades Autónomas donde gobiernan.

      Que hayan trascendido a los medios, son pocos los casos de corrupción conocidos en las Entidades Localesen las que gobiernan, aunque en las otras Comunidades sí han trascendido muchos casos.

      No obstante, este sistema, como dije, facilita siempre los posibles casos de corrupción. Más bien veo al PP en Andalucía en un papel pasivo, quizá porque en la oposición se está muy tranquilo viviendo de los fondos públicos, y también por la falta de preparación de sus cargos, salvo honrosas y pocas excepciones.

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    2. Gracias Belén por tu comentario. No se si están o no en el ajo, aunque es difícil que sea así sin tener capacidad de decisión, al menos en Andalucía, salvo en 5 Diputaciones Provinciales y algunos Ayuntamientos. No obstante, desde el Gobierno de la nación y con la mayoría en el Congreso, se puede hacer mucho, aunque quizá les haya frenado el no perjudicar a las Comunidades Autónomas donde gobiernan.

      Que hayan trascendido a los medios, son pocos los casos de corrupción conocidos en las Entidades Localesen las que gobiernan, aunque en las otras Comunidades sí han trascendido muchos casos.

      No obstante, este sistema, como dije, facilita siempre los posibles casos de corrupción. Más bien veo al PP en Andalucía en un papel pasivo, quizá porque en la oposición se está muy tranquilo viviendo de los fondos públicos, y también por la falta de preparación de sus cargos, salvo honrosas y pocas excepciones.

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  2. En el caso Malaya, el PP fue el único partido que no estuvo implicado. También está el caso de Jerez. Yo creo que, en Andalucía se anda con mucho tiento porque en cuanto los pillen les van a llover encima tortas. El problema del PP ha sido el machaconeo con el que, de manera subliminal, han atacado a J. Arenas; primero; y la falta de otro líder alternativo, segundo.

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  3. Estimado Luis, con tu magnífico artículo has contribuido a incrementar mis dudas a la hora de depositar la papeletita.

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