martes, 12 de julio de 2016

Teta y sopa


Artículo de Paco Romero


“Del PSOE nacional (sobretodo si los que tienen algo que decir permanecen callados ante la delirante huida hacia la izquierda extrema) solo falta saber si tendrá un entierro digno o acabará en las cunetas de la historia”

“Podemos va a solicitar en el Parlamento Andaluz 'más educación física escolar para combatir la obesidad', cuando hace nada luchaba por un plan de apertura estival de los comedores escolares para acabar con la desnutrición infantil

“El último 'Bienvenido Mr. Marshall' a lo sevillano -en cinemascope y a todo color- que se ha marcado el inquilino progre de la Casa Blanca, contrasta con la fascinación mostrada por un tal Pablo Manuel Iglesias puesto de hinojos (¡Dios bendiga a España!) ante el máximo factótum de la superpotencia mundial”


La política es el arte de vender imposibles a todos (y a todas), tanto a los que se creen muy listos como a los que aparentan su imbecilidad, valga la redundancia.

Los vendedores de crecepelo poseían el sabio y dudoso honor de visitar el poblado cada dos lustros para embaucar a los desmemoriados incautos con las bondades de su mejunje; los políticos, ni eso: se trata de caraduras profesionales que te venden por la mañana el inocuo brebaje curatodo para antes del anochecer endilgarte la pócima de moda en forma de cianuro para el café.

El último cónclave socialista del pasado sábado ha tenido la extrema virtud de aprobar tres mociones, tres, tan elocuentes como dispares entre sí: 1ª) votar no a Rajoy y al PP, 2ª) desechar una alternativa con los podemitas,  y 3ª) evitar a toda costa una repetición de las elecciones.

Como anhelo de títeres inconsistentes y frívolos está bien pero la simple lógica y el sentido común apuntan a que no pueden darse las tres pretensiones a la vez. Teta y sopa no caben en la boca: en la jaula de grillos de Ferraz divergen posturas que van desde un pacto tripartito a lo catalán de 2003, con el que se comenzó a cavar la tumba de un PSC cada vez más nacionalista e independentista, al respeto por la decisión ciudadana plasmada en las urnas en forma de abstención. Atrapado en su propio nudo gordiano queda el socialista más menospreciado por las urnas de la historia, responsable de las segundas elecciones y -todo apunta a ello- soñador de unas terceras que acaben con su partido.

Parece claro que por algún lado tendrá que romperse la cada vez más frágil y deshilachada cuerda, objeto del tira y afloja de varones y ninis del aparato: parece que ni el ya tardío descabalgamiento de Pdr Snchz podrá evitar la defunción del partido que, al menos hasta ahora, habíamos conocido. Del PSOE nacional (sobretodo si los que tienen algo que decir permanecen callados ante la delirante huida hacia la izquierda extrema) solo falta saber si tendrá un entierro digno o acabará en las cunetas de la historia.

Además, mientras el progre Kichi se hace acompañar de musulmanes -que no de musulmanas- alrededor de manjares en el fin del Ramadán, en la Tacita de Plata aun hay quien recuerda cuando el -ahora- “amante de la diversidad” se negaba a participar en las procesiones de la pasada Semana Santa. Sí, el mismo alcalde que criticaba, seguro que no sin razón, la política de enchufismo del anterior consistorio para, con ocasión de los “Cursos de Verano de la Universidad de Cádiz”, atestar de ponentes podemitas los seis cursos municipales programados.

Llama igualmente la atención que, justo mañana, Podemos vaya a solicitar en el Parlamento Andaluz “más educación física escolar para combatir la obesidad”, cuando hace nada luchaba por un plan de apertura estival de los comedores escolares con el fin de acabar con la desnutrición infantil. O esto era una infamia -que lo era- o en el plan se han excedido sobremanera.

Para colmo, el último “Bienvenido Mr. Marshall” a lo sevillano -en cinemascope y a todo color- que se ha marcado el inquilino progre de la Casa Blanca, contrasta con la fascinación mostrada por un tal Pablo Manuel Iglesias puesto de hinojos (¡Dios bendiga a España!) ante el máximo factótum de la superpotencia mundial, hasta el punto de entrevistarse con él durante tres interminables minutos en la Base de Torrejón -¡manda huevos!-, el mismo paraje en el que, junto a los suyos, se manifiesta los días impares asido, en primera línea, a la emblemática pancarta “OTAN NO, BASES FUERA”.

Por último, traigo a colación la enésima (in)congruencia de los ciudadanitas andaluces, “luchadores incansables contra la corrupción” en todas las administraciones, menos en la hunta, y que han vuelto a hacer de las suyas, saliendo en auxilio del PSOE al negarse a admitir la comparecencia en la cámara andaluza de los cargos de la Delegación de Educación en Sevilla que ampararon la contratación «a dedo» (designación directa, según doña Adelaida) de profesores para cubrir plazas dotadas al margen de los procedimientos ordinarios de asignación de los puestos docentes.

Al plato y a las tajadas, en misa y repicando, nadando y guardando la ropa... Imposibilidades todas que el Refranero Castellano atesora a mayor gloria de nuestros representantes políticos, orgullosos de andar por la vida pública embaucando a destajo a esa pobre hente que tan bien mamado tiene que teta y sopa no caben en la boca.



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